Milicias Urbanas de Tarragona (1810) -Las Figuras-

Dentro de la fase de la realización del vestuario del Grupo de Recreación Histórica “Milicias Urbanas de Tarragona”, s e han realizado dos figuras, a escala 54mm,  a partir de dos modelos existentes y modificados. Los resultados, como prueba, se os muestran a continuación. Se trata de un oficial armado con sable y de un soldado miliciano con fusil.

Milicias Urbanas de Tarragona (II)

El uniforme de las Milicias Urbanas queda vende documentado en diferentes actos y órdenes del propio regimiento.

Por las órdenes del Cuerpo del 21 y 25 de noviembre de 1810 el uniforme de la tropa y cabos constará de casaca (no definida pero se supone que será oscura, del mismo color que los pantalones), pantalón azul o negro, zapatos y no alpargatas, y si es posible medio botín o bota bajo el pantalón. Pajarita o pañuelo al cuello, cinto azul y sombrero redondo con escarapela.

El cabello debe ir recogido bajo el sombrero.

En cuanto a la oficialidad debe vestir con pantalón azul y botas, garganta y cinturón blanco.

Hay una bonita miniatura de época, realizada por un notable artista, el Sr.. Alarma, que destacó en Tarragona en el primer tercio del siglo XIX, que retrata al Teniente D. Joaquim Fàbregas y Caputo que fue 2 º. Ayudante de la Milicia Urbana. Desgraciadamente no hemos podido encontrarla y sólo nos queda la descripción realizada por Adolfo Alegret y su reproducción en negro en su obra “Historia del Sitio, Defensa, Asalto y evacuación de Tarragona en la Guerra de la Independencia” publicada el año 1911 para conmemorar el 1er. Aniversario del Sitio.


Así nos describe el uniforme que utilizaba la oficialidad de la Milicia de Tarragona: Casaca corta, de azul turquí, decorada a derecha e izquierda del pecho con un festón semicircular verde y seis tiritas oblicuas, también verdes, aguantadas por otros botones dorados. Junto a las sombras otra tirita verde a cada lado. El chaleco es blanca recortada en su parte inferior. Cuello muy alto, blanco, con pajarita azul turquí bajo la barba, limitado por dos hileras perpendiculares de 3 botones dorados, una en cada extremo del corbatín. El pantalón, de azul turquí. Dos charreteras doradas si era capitán, una a la derecha si era teniente y dos ombrers si era subteniente.


Primeros dibujos para la recreación de los uniformes

 

La Asociación Proyecto Tarragona 1800 ha puesto en marcha el Grupo de Recreación Histórica “Milicias Urbanas de Tarragona”. Nuestra voluntad es que para el año próximo pudiéramos ya presentar una o dos parejas de milicianos uniformados. Ellos podrían servir para ser utilizados en actos protocolarios de la ciudad, para realizar visitas guiadas, para introducirse en la ciudad de 1800, …, y para dar a conocer Tarragona fuera de sus fronteras.

La primera tarea a realizar será reproducir con todo tipo de fidelidad histórica sus uniformes, confeccionando los mismos tal y como se hicieron hace 200 años.

Para hacerlo posible el artista Antonio Zapatero Guardini, autor del soldado de plomo que representa un soldado del Regimiento de Infantería ligera de Tarragona, el otro grupo de recreación que pronto también pondremos en marcha, y que ya mostramos en este mismo bloque, ha hecho un dibujo hipotético de cómo sería la idealización del Teniente Fábregas.

Los documentalistas Jesús M ª Alía Plana y Juan José Torres Escobar comentan “Resulta evidente la escasa familiaridad del autor con los Términos uniformológicos más elementales. Como “festón semicircular” Describe el autor en vivo de la solapa, que recorre el borde de la mísma y denomina como “Seis tirillas oblicuas” y “Otra verde en cada lado” a las caracteristicas botoneras de la época. El corbatín azul turquí se, sino Lugar en dudas, el golpe que se observa en el centro del cuello blanco. “

En la Reconstrucción del uniforme los Puños y las vueltas de la casaca, el tipo de tocado y el calzado no pasan de ser hipótesis verosímiles. “.

Os animamos pues a participar en este osado proyecto, primero porque creemos que de esta manera estamos contribuyendo a dar a conocer mejor el nombre de Tarragona y segundo porque de esta manera, entre otros, facilitamos y incentivamos a explicar mejor su historia.

Milicias Urbanas de Tarragona (I)


Las Milicias Urbanas de Tarragona son creadas el 18 de junio de 1810 por el Capitán General Don Enrique O’Donnell, para guardar el orden interior  y la defensa de los puntos más estratégicos de la ciudad, en ausencia de las tropas regulares.

 

Capitán General Don Enrique O’Donnell

En ellas se podían alistar todos los vecinos de la ciudad con dos años de residencia, comprendidos entre los dieciocho  y cuarenta años de edad, que quedaban exentos del servicio militar o de acudir a las levas de somatén. Se trataba de crear un batallón compuesto por diez compañías de 100 hombres, con su oficialidad correspondiente. Los oficiales no recibirían asignación mientras que la tropa, en los días de servicio, disfrutaría del mismo sueldo que los soldados del ejército regular, cinco reales diarios.

Se complementará con su plana mayor, escuadra de granaderos y banda de tambores y pífanos. Al respecto el ayuntamiento reclama al Capitán General diez cajas de guerra, un reglamento para la instrucción de la tropa y un cajón cuadrado con cierre para guardar los documentos más importantes.

El día 12 de julio, el Capitán General da la orden, al comandante de artillería de la plaza, de librar 400 fusiles para armar la milicia.

Una vez constituida la oficialidad se constituyó el 15 de julio una comisión para la organización de las compañías que estaba formada por dos miembros de la Junta Corregimental, dos del ayuntamiento y seis diputados de los gremios y colegios.

La ciudad tenía que sostener el regimiento, pero cada miliciano debería pagarse su propio uniforme. Los oficiales y las clases estaban obligados a acudir a clase de teórica militar un día por semana y los milicianos debían de ejercitar con el manejo de las armas diariamente por la mañana o mediodía, en función de su profesión para que fuera compatible con su jornada laboral.

La Jefatura Superior de estas milicias corresponde al capitán general, aunque de hecho lo es el subinspector, en este caso el gobernador de la plaza. Los demás cargos, como primer jefe efectivo y sargento mayor, los desempeñan militares profesionales, siendo naturales de Tarragona los capitanes, tenientes y subtenientes, cuyos nombramientos los proponía el Ayuntamiento y la Comisión de Defensa.

El teniente coronel Ángel de la Lana es nombrado  comandante general, el cual se responsabilizará de todas las labores de la milicia, siendo su sargento mayor Don Antonio Roca.

El 24 de julio se ordena la formación de tres nuevas compañías con gentes del puerto para el servicio de Artillería. Han de reunir como condición ser ágiles y robustos, de dieciocho a cuarenta años de edad y lo más posible conocedores de dicha arma. Deben dedicarse en los días festivos en el manejo del cañón, para ser útiles en la defensa.

El 20 de agosto el teniente de rey Don Luis Hebia exige al Ayuntamiento que se cubran todos los puestos de la plaza con paisanos armados, excepto las guardias del principal y de la marina. Es preciso para tal menester no tan solo cubrir las 1000 plazas de las que aún solo hay 800, sino de aumentarlas a 2000, 200 individuos por compañía o crear segundo batallón con diez nuevas compañías. Por esta razón se aumenta la franja de edad hasta los cincuenta permitiendo el alistamiento también a forasteros de la ciudad.

 

Milicias Urbanas

 El 15 de septiembre se requiere que todos tengan uniforme, no solo para el servicio, sino que por estar tan próximo el día de “nuestra Patrona y Protectora del Cuerpo de santa Tecla” se encarga muy particularmente a los señores oficiales han de salir ya aquel día vestidos de uniforme para acompañar a la procesión.

El 25 de noviembre de 1810, el Capitán General manifiesta que observa que muchos oficiales, sargentos, cabos y soldados no visten de uniforme en acto de servicio, para la cual se advierte, por última vez, que se da un plazo de ocho días para cumplir lo ordenado, debiendo presentarse cada individuo al servicio por lo menos con la casaca y el sombreo de uniforme; de lo contrario, sufrirá el castigo que se le imponga.

El 8 de diciembre, día de la Virgen de la Concepción, Patrona de España, se bendicen las Banderas del Cuerpo.

Vencidas las dificultades el segundo batallón queda listo a principios de 1811. Con la nueva organización pasa a ser su sargento mayor Don. Francisco Mª de Villarejo, capitán en propiedad del regimiento de infantería de Saboya, estando listos para pasar revista, a mediados de febrero, los dos batallones con 10 compañías cada uno más 3 compañías de artillería. En total 2.500 milicianos dispuestos a dar su vida por Tarragona.

Las Milicias Urbanas lucharon valerosamente durante los 56 días del Sitio de la ciudad “pereciendo unos con honor a manos del enemigo y conducidos otros a Francia como prisioneros”.

Voluntarios de Tarragona (1802)


FIGURA CONMEMORATIVA DE LA XXIII MUESTRA DE MINIATURISMO DE ZARAGOZA

La figura, de 54 mm,  representa a un soldado del Batallón de Voluntarios de Tarragona, en traje de marcha, que defendió la ciudad de Zaragoza durante su primer Sitio en el año 1808.

La excelente figura, en metal blanco, sirvió para conmemorar la XXIII Muestra de Miniaturismo en Zaragoza, que tuvo lugar entre los días 17 de diciembre del 2010 hasta el 8 de enero del 2011.


La figura ha sido magistralmente realizada por Antonio Zapatero Guardini y  ha estado brillantemente  pintada por Jorge Fano. Un trabajo digno de los mejores.